Hacia una universidad de gran impacto que cambie el mundo
Red de Directivos Universitarios en Gobernanza y Gestión (DG2) | Escuela de Verano 2026 | Bogotá y Cartagena de Indias, Colombia | 10-16 de mayo de 2026
La IAU tuvo el placer de haber sido invitada, por segundo año consecutivo, a la Escuela de Verano 2026 de la Red de Líderes Universitarios en Gobernanza y Gestión (DG2), organizada por la UNIMINUTO, en Colombia. Partiendo de los debates de 2025 sobre la cooperación internacional en el contexto geopolítico, el evento de este año se centró en cómo avanzar «hacia una universidad de gran impacto que cambie el mundo». La secretaria general de la IAU, Hilligje van’t Land, participó activamente en el programa, impartiendo una ponencia, dirigiendo un taller clave y estableciendo contactos con las 15 universidades francófonas y francófilas participantes, procedentes de Bélgica, Brasil, Canadá, Colombia, Francia, Marruecos y Suiza.
La misión ampliada de las universidades
El programa de la escuela de verano de 2026 se basó en la premisa de que, históricamente, las universidades han sido lugares de conocimiento, aprendizaje y formación de los futuros líderes. Hoy en día, su misión se ha ampliado considerablemente: se han convertido en motores clave de la innovación y el desarrollo económico, así como en guardianes de la justicia social, la democracia y la ciencia. Se espera que desempeñen múltiples funciones: formar una mano de obra altamente cualificada, llevar a cabo investigación de vanguardia, contribuir al debate público y promover la inclusión social. Estas responsabilidades se han vuelto esenciales en un panorama cada vez más competitivo y en rápida evolución.
En un momento en el que las universidades se enfrentan a numerosos cambios, a menudo desestabilizadores, deben redefinir su papel y replantearse sus modos de actuación y sus compromisos estratégicos para reafirmar su lugar en la sociedad. Los retos a los que se enfrentan las universidades y la sociedad en general son profundos: el debilitamiento de la democracia; los ataques a la libertad académica; el creciente escepticismo y el distanciamiento respecto a la ciencia y el conocimiento; la desinformación y la información errónea; la disminución de la confianza pública en las universidades; la devaluación de los títulos académicos; la pérdida de estudiantes en favor de nuevos proveedores de educación; la mercantilización del conocimiento; la injerencia política; la reducción de la financiación pública y la instrumentalización de los presupuestos universitarios; y la crisis climática, por citar solo algunos. Es fundamental señalar que las respuestas esenciales a estos retos pueden encontrarse en la propia experiencia y conocimientos de las propias universidades.
Enmarcar el debate
A lo largo de la Escuela de Verano de este año, los participantes analizaron de forma colegiada la capacidad de las universidades para transformarse, con el fin de seguir siendo actores clave a la hora de responder y dar forma a los cambios educativos, epistemológicos, sociales, geopolíticos, culturales, económicos y tecnológicos que están transformando las sociedades de todo el mundo.
Las preguntas marco de la semana giraron en torno al propósito de la universidad, los plazos y las limitaciones operativas, la magnitud de las transformaciones previstas, la evaluación del impacto actual y el mantenimiento del equilibrio entre todas las misiones:
Objetivo: ¿ Cuál debería ser la nueva misión de la universidad, o cómo debería transformarse de manera fundamental su misión actual? ¿Cómo pueden las universidades lograr el equilibrio adecuado entre la formación profesional, el desarrollo intelectual y el pensamiento crítico, la creación de conocimiento y el servicio a la sociedad? ¿Qué aportaciones y puntos de vista debería aportar la experiencia de las universidades al debate público, a la toma de decisiones colectiva y a la sociedad en general? ¿Cómo puede renovarse y reforzarse la misión de servicio público de las universidades? ¿Cómo puede reconocerse y movilizarse mejor la experiencia de las universidades para aumentar su impacto social?
Limitaciones a corto y largo plazo: ¿Cómo pueden las universidades conciliar los imperativos a corto plazo —como la empleabilidad de los titulados y las clasificaciones internacionales— con los compromisos a largo plazo con la educación crítica y la investigación fundamental? ¿Cómo pueden equilibrar el debate intelectual riguroso con la necesidad de una toma de decisiones ágil y oportuna?
Escala de transformación: ¿A qué nivel debe concebirse y aplicarse la transformación: local, nacional, regional o mundial?
Métodos de evaluación: ¿Qué indicadores de éxito e impacto deberían priorizarse más allá de los rankings internacionales «tradicionales»? ¿Cómo se puede evaluar y reconocer mejor el impacto económico y social de las universidades a nivel local y nacional? ¿Qué contribución aporta cada una de las misiones fundamentales de la universidad al desarrollo sostenible y al progreso social?
Equilibrio: ¿Cómo pueden las universidades preservar su autonomía institucional al tiempo que responden a las expectativas cambiantes de la sociedad, en un contexto de restricciones financieras persistentes?
Para abordar estas cuestiones, Hilligje participó activamente en el programa. En primer lugar, dirigió una conferencia clave titulada «La transformación de la educación superior para hoy y para mañana: entre la estabilidad y la innovación, la universidad ante los ataques». Además, moderó un taller participativo en el que se abordaron algunas de las preguntas marco planteadas anteriormente: ¿Qué universidad (nos gustaría ser) en 2050?
El retiro, de una semana de duración, permitió abordar de forma sincera y constructiva las cuestiones planteadas e identificar soluciones que las universidades puedan poner en práctica. Se debatió la propia misión de la universidad, se examinaron minuciosamente los métodos de evaluación del impacto, se analizó la tensión entre las expectativas a corto plazo y la planificación a largo plazo, y se reafirmó la necesidad de defender el importante papel que desempeña la universidad en la sociedad y para ella.
Colaboración con la UAI
Los miembros universitarios de la red DG2 se mostraron firmemente comprometidos con el liderazgo basado en valores, los principios de internacionalización justos e inclusivos y el compromiso con el desarrollo sostenible que defiende la IAU. Para la IAU, colaborar estrechamente con los miembros de la comunidad de la educación superior es esencial para mantenerse al corriente de los temas, las prioridades y los avances que configuran las universidades en la actualidad. Iniciativas como la Escuela de Verano de la DG2 ofrecen una valiosa oportunidad para entablar este diálogo y reforzar estos vínculos.