Contribuciones de la IAU a la GSE 2026: fundamentar la inteligencia artificial y la transformación digital en la agencia humana y la evidencia empírica

Del 18 al 20 de agosto, la Asociación Internacional de Universidades (IAU) participó en la Conferencia Mundial sobre Educación Inteligente 2026 (GSE 2026) , celebrada en la Universidad Normal de Pekín (BNU), en China. Organizada conjuntamente por la BNU, miembro activo de la IAU, y el Instituto de la UNESCO para las Tecnologías de la Información en la Educación (UNESCO IITE), la GSE es el evento internacional más destacado de la BNU sobre transformación digital y reúne a responsables políticos, líderes académicos e innovadores en el ámbito de la educación de todo el mundo.

En representación de la IAU, Trine Jensen, directora de Educación Superior y Transformación Digital, presentó los resultados de la 2.ª Encuesta Global de la IAU sobre Transformación Digital y participó en una mesa redonda de alto nivel centrada en el desarrollo del talento institucional y la ética de la investigación en la era de la inteligencia artificial.  

Evidencia empírica: resultados de la 2.ª encuesta mundial de la IAU  

Durante su presentación, Trine compartió las conclusiones de la 2.ª Encuesta Global de la IAU sobre la Transformación Digital, en la que se recopilaron datos de 430 instituciones de 125 países y territorios. Los datos revelaron que, aunque los estudiantes utilizan activamente la IA generativa (GenAI), las políticas y la gestión pedagógica de las universidades siguen en fase de transición.  

  • Participación de los estudiantes: Aunque a la mayoría de los estudiantes (57 %) se les permite utilizar la IA generativa en su aprendizaje, se les ha enseñado cuáles son las limitaciones del uso de la IA (54 %) como parte de los planes de estudios, y se les ha informado sobre las formas en que pueden o no pueden utilizarla en sus estudios (66 %).  

  • Gobernanza institucional: Además , la encuesta reveló que, a pesar de la aplicación activa de la IA entre el alumnado, la adaptación de las políticas y directrices a los nuevos avances requiere más tiempo. Si bien algunas universidades ya han publicado directrices institucionales sobre el uso de la IA generativa (40 %), aproximadamente el mismo porcentaje de instituciones aún lo está considerando (39 %). Del mismo modo, el 36 % ha creado comités especializados para examinar las implicaciones institucionales de la IA.  

  • Enseñanza y evaluación: Más de la mitad de los encuestados admitió que utiliza la IA generativa para crear materiales didácticos, así como para elaborar planes de estudio y programas de estudios. La inteligencia artificial también ha cambiado la forma en que se llevan a cabo las evaluaciones y los exámenes (44 %). Por otro lado, el personal evita en su mayoría utilizar la IA generativa para calificar las evaluaciones (59 %).   

  • Ética e integridad académica: Aunque el 53 % de las universidades ha reforzado los principios de integridad académica para orientar el uso de la IA, el 39 % considera que la IA generativa supone una amenaza directa para la integridad académica, y el 42 % señala la representación sesgada de los datos y la falta de diversidad en los conjuntos de datos de entrenamiento como principales motivos de preocupación a nivel institucional.  

Trine también presentó las principales oportunidades que ofrece la IA en la educación superior, así como los principales retos, y subrayó que, para hacer frente a estas realidades, las universidades deben encontrar un equilibrio entre las oportunidades (como el aprendizaje personalizado y la mejora del diseño del aprendizaje) y los retos más acuciantes, entre los que se incluyen las brechas en materia de infraestructuras, los vacíos normativos y la dependencia cognitiva.  

Mesa redonda: Abordar los tres imperativos fundamentales de la era de la inteligencia artificial 

El profesor Zuoyu Zhou, exvicerrector de la BNU y director del Centro Internacional de Investigación y Formación de la UNESCO para la Educación Rural, moderó la mesa redonda de expertos. La mesa redonda reunió a destacados líderes internacionales: la Dra. Madhura Senevirathna, viceministra de Educación y Educación Superior de Sri Lanka; el Dr. Teng Komhiol Waninga, vicerrector de la Universidad de Goroka, en Papúa Nueva Guinea; el profesor Li Hongfei, vicerrector de la Universidad Normal de China Central; y la Sra. Trine Jensen, directora de Educación Superior y Transformación Digital de la IAU.

El debate abordó tres cuestiones fundamentales que marcan el futuro de la educación superior en relación con la inteligencia artificial:  

1) Alfabetización de los estudiantes, capacidad del profesorado y equilibrio interdisciplinar  

Al abordar la cuestión de cómo las universidades pueden crear un sistema coherente de desarrollo del talento sin dejar de proteger la autonomía humana, Trine subrayó que la alfabetización en IA de los estudiantes no puede limitarse simplemente a aprender a manejar un programa informático:  

«Los estudiantesy los jóvenes son, por naturaleza, los primeros en adoptar las novedades. El reto fundamental de la alfabetización en IA en todas las disciplinas consiste en fomentar la reflexión crítica sobre cómo estas herramientas favorecen el aprendizaje, al tiempo que se abordan la posible dependencia y sus limitaciones. Si los estudiantes delegan su propio aprendizaje en el sistema, pueden estar engañando al sistema; pero, lo que es más importante, se están engañando a sí mismos y menoscabando su capacidad de aprender».
— Trine Jensen, GSE 2026

En cuanto al desarrollo de capacidades del profesorado, los ponentes señalaron que la preparación institucional varía mucho según las disciplinas y las generaciones. En las instituciones con recursos limitados, donde la contratación de especialistas externos en transformación requiere una base financiera viable, Trine abogó por la creación de comunidades de práctica internas entre pares. También destacó el papel fundamental de la colaboración interdisciplinar: aunque la financiación pública suele dar prioridad a las disciplinas STEM, el diálogo sostenible con las humanidades es indispensable para comprender y orientar las consecuencias sociales de las innovaciones tecnológicas.  

2) Transformar los paradigmas de la investigación y salvaguardar la confianza en la ciencia 

Al abordar la investigación sobre la IA más allá de la mera velocidad operativa, Trine advirtió que no se debe confundir la velocidad con el progreso científico:  

«La IAsupone una ayuda innegable en la investigación en lo que respecta a los aspectos administrativos y editoriales, así como a la búsqueda bibliográfica. Sin embargo, los seres humanos no debemos caer en la trampa de perder el pensamiento humano y dejar de abordar problemas que requieren criterio, ambigüedad y pensamiento crítico, aspectos que nos ayudan a observar y comprender el mundo desde diferentes perspectivas. La solución no pasa por descartar la IA por completo, sino por equilibrar su uso con la supervisión humana y el control de calidad, aunque ello requiera más tiempo y esfuerzo».
— Trine Jensen, GSE 2026

Destaca que, para mantener la confianza en la ciencia, es necesario que haya una transparencia total en cuanto a la autoría y que se distinga claramente entre las contribuciones humanas y las algorítmicas. Advirtió contra la idea errónea de que las mejoras en la eficiencia son, por defecto, una innovación positiva. En la carrera por adoptar la IA en la educación superior, instó al público a asegurarse de que el ahorro de «tiempo» no se convierta en un obstáculo para ser ambiciosos respecto al futuro que deseamos crear para la humanidad.  

3) Acción colectiva: fomento del diálogo entre las administraciones públicas, las universidades y el sector empresarial  

Cuando se le preguntó cuál era la medida más viable que podían adoptar los gobiernos, las instituciones educativas y el sector empresarial para impulsar tanto el desarrollo de talento en IA como la investigación impulsada por la IA, las respuestas de Trine apuntaban claramente a una comunicación abierta:  

«El diálogo, escuchar las preocupaciones y los puntos de vista de cada parte interesada, comprender las oportunidades, pero también los retos a los que nos enfrentamos a distintos niveles, con el fin de fomentar el entendimiento mutuo y la colaboración en la búsqueda de soluciones que puedan negociarse como las más adecuadas».
— Trine Jensen, GSE 2026

Asimismo, destacó que no se puede dar un consejo único para todos los países, ya que cada uno de ellos se enfrenta a problemas distintos y sus situaciones pueden ser completamente diferentes entre sí, lo que requiere recursos y enfoques distintos para abordarlos.  

Profundizar en la colaboración entre la UAI y la BNU  

Trine Jensen, directora de Transformación Digital de la IAU, y el profesor Ronghuai Huang, titular de la Cátedra UNESCO de Inteligencia Artificial en la Educación y codecano del Instituto de Aprendizaje Inteligente de la BNU

Durante el GSE 2026, Trine también se reunió con el profesor Ronghuai Huang, titular de la Cátedra UNESCO sobre Inteligencia Artificial en la Educación y codecano del Instituto de Aprendizaje Inteligente de la BNU, para debatir sobre la continuación de los esfuerzos conjuntos destinados a desarrollar el potencial institucional de la IA en las instituciones de educación superior de todo el mundo.  

Participantes en la visita institucional de la IAU a la BNU sobre IA, en agosto de 2025

Esta colaboración se basa en una asociación ya consolidada. En 2025, la IAU y la BNU organizaron una visita de estudio en la que invitaron a rectores universitarios de diversos países a Pekín para que observaran de primera mano la transformación digital. Estas actividades están en consonancia con los objetivos comunes y con el informe de referencia de la BNUInforme sobre la transformación educativa mundial pionera: innovaciones impulsadas por la IA en 100 universidades de primer nivel seleccionadas, que presenta pruebas empíricas sobre cómo las instituciones de educación superior están realizando la transición hacia una gobernanza centrada en las personas.  

De cara al futuro

Al concluir su intervención, Trine reiteró que las estrategias universitarias deben guiarse por un propósito, y no únicamente por las posibilidades. Asimismo, recordó a los asistentes que estos avances digitales pueden agravar la desigualdad en la educación. Por lo tanto, las universidades deben velar por que la transformación digital contribuya a la equidad, la calidad y la dignidad humana.  

La 2.ª Encuesta Global de la IAU sobre la Transformación Digital se presentará en la 17.ª Conferencia General de la IAU: «El valor de las universidades en la era de la IA», que tendrá lugar del 3 al 6 de noviembre de 2026 en la Universidad Murdoch de Perth, Australia.

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